Campa da Braña - Piornedo - Puerto de Ancares - Balouta - Navia - Quindous

Campa da Braña - Piornedo - Puerto de Ancares - Balouta - Navia - Quindous

Empezamos esta ruta desde la Campa da Braña, un lugar donde podemos aparcar sin ningún problema. Nos dirigiremos hacia Piornedo y, tras apenas 300 m, llegaremos a un manantial a la derecha; desde aquí comenzaremos un descenso prolongado, durante el cual tendremos que prestar mucha atención al estado del camino. Bordeamos todo el valle, disfrutando de las vistas con una serie de subidas y bajadas que nos ayudarán a calentar las piernas para la larga ruta que nos espera. Llegaremos a un cruce en el que se indica Piornedo a la derecha. A partir de aquí comienzan las primeras subidas duras del día: un ascenso exigente, aunque breve, hasta uno de los pueblos más singulares de los Ancares. Sus pallozas hacen que ningún visitante pueda olvidarlo. Siguiendo la carretera por la que hemos llegado, tendremos un breve descenso tras el cual comenzaremos a subir sin tregua hasta el techo de los Ancares. Dejaremos a nuestra izquierda el pueblo de Suárbol para afrontar las rampas más duras de esta subida. Hasta seis curvas cerradas y pendientes que superan el 12 % convierten estos 7 kilómetros hasta la cima en una dura prueba. Una vez que hayamos subido y repostado, comenzaremos un rápido descenso hasta el pueblo de Balouta y, siguiendo el curso del río del mismo nombre, llegaremos al pueblo de Murias, para seguir descendiendo hasta enfrentarnos a la segunda dificultad del día, la subida a Serra Morela, algo más de 6 km de ascenso hasta la cima, Antes de lanzarnos a uno de los descensos más agradables de los Ancares, hasta llegar a las orillas del Navia y llegar a la localidad que da nombre a la carrera, la Proba de Navia. Aquí encontraremos varias fuentes y opciones para reponer fuerzas, ya que lo necesitaremos. Continuaremos por la LU-722 bordeando el río hasta llegar al pueblo de San Martín da Ribeira, donde tomaremos el desvío a la izquierda hacia Quindous. A partir de aquí, nos esperan unos 16 km hasta la cima de Sete Carballos, alternando subidas muy empinadas, breves descansos y descensos. Una vez en la cima, solo tendremos que dejar que la gravedad haga su trabajo durante todo el descenso hasta la Campa da Braña, el punto de partida de nuestra ruta.